El Colegio de Ingenieros de Venezuela, a pesar de su larga trayectoria en el escenario gremial nacional, necesitaba elevar su prestigio, y aumentar su presencia en eventos considerados de relevancia para ellos, nacional e internacionalmente. Además, requería del redimensionamiento de su estructura organizativa y aplicación de procesos, acorde al crecimiento de la institución.
Como asesores, planteamos el fortalecimiento y la modernización del Colegio de Ingenieros a través de la integración de sus órganos, y la creación de unidades de negocio y programas asistenciales, que a la vez sirvieran hacer más efectivas sus comunicaciones.
Paralelamente, propusimos el fortalecimiento del talento humano que se desempeñaba en el Colegio, estableciendo normas y procedimientos para una mejor gestión social. Aumentamos la cooperación técnica; desarrollamos mecanismos para sistematizar la búsqueda de fondos, y establecimos un plan de medios a través del cual se alcanzara la difusión de la gestión del CIV.
Cuando culminamos nuestra labor con el Colegio de Ingenieros de Venezuela, ésta había pasado de ser una institución relegada, a una organización gremial modelo con gran presencia en todos los ámbitos (nacionales e internacionales), y que contaba con el apoyo integral a sus agremiados.