Entre los años 1999-2001, el Banco Industrial de Venezuela (BIV) tenía como objetivos estimular el aparato productivo nacional, e incrementar los puestos de trabajo, a fin de elevar el nivel de vida de los venezolanos.
Para lograrlo el BIV contó con nuestra asesoría, a través de la cual llevamos a cabo una reestructuración profunda en la que participaron más de 3.600 personas, y gracias a la cual logramos fortalecer sus oficinas, convirtiéndolas en centros productivos.
Planteamos el fortalecimiento de los procesos internos del BIV, buscando que fuesen más rápidos y eficientes. Propusimos la definición de políticas de funcionamiento claras y al alcance de todo el talento humano involucrado, alcanzando la alineación del equipo de trabajo.
Paralelamente, adiestramos a más de 3.600 personas, capacitándolas para enfrentar y asumir, de manera exitosa, el cambio en la manera de trabajar del banco.
Conseguimos que los procesos de funcionamiento del BIV fuesen expeditos, y estuviesen alineados a una nueva política, en concordancia con las estrategias de la organización. Su talento humano fue más especializado y competente, brindando un mejor servicio al usuario final. De esta manera llevamos al Banco Industrial de Venezuela a un nivel superior del que se encontraba, apoyándolo a asumir su nuevo rol dentro del desarrollo del país.