Perspectivas y Realidades del Hombre Vértice

En nuestro país existe poca memoria gerencial y se hace difícil poder precisar las características y el perfil del hombre-vértice de empresa.  Su papel dentro de la Alta Dirección de una Empresa o de una organización es singular y único, es él que con sus decisiones, hace la historia de la misma y descubre lo que la empresa será; si este hombre-vértice se entretiene en lo específico y no descubre su papel genuino e insustituible, podemos decir que su rol importante de dirección pierde vigencia, y la rutina y la operatividad lo marginan disminuyendo su poder creativo, de sentido político y de formalización de las bases, de un querer los objetivos que se propone; como consecuencia cónsona con la realidad y las capacidades.


Por lo tanto toda persona que se encuentre en posición de vértice, tiene que tener claro algunos conceptos o puntos referenciados sobre sus características, que le permitan visualizar su posición actual y prever planes de acción centrados en el mejoramiento y con la cara al futuro.

Partamos diciendo que esta parte de la ciencia y arte tiene la Alta Dirección, es más un saber-hacer, que un saber; es un continuo descubrir en el hacer  y reflexionar sobre él, donde se viene fraguando este hombre-vértice que se hace cada vez más, en la medida en que desarrolla su triángulo de capacidades, de conocimientos, actitudes y condiciones innatas; de esta forma se descubre y se hace en la acción.

 

LAS CAPACIDADES DEL HOMBRE VÉRTICE

  • Debe tener imaginación que le dé ideas originales. Pero deben ser factibles y realizables con los medios que tiene a su alcance.
  • Debe saber pensar bien, haciendo funcionar la mente con un buen método y siempre con lógica.
  • Tiene que ser capaz de ver todo lo que ocurre en la empresa a la vez, pero no de atacarlo todo a la vez, sino sucesivamente y a su tiempo.
  • Debe olvidarse del amor propio y no ser pertinaz.
  • Debe ser arriesgado para ser capaz de lanzarse a un asunto nuevo, aunque no haya seguridad plena. Pero será muy conservador, y esto le llevará a atar todos los cabos sin que se escape uno que valga la pena.
  • Le interesará el cambio y lo mejor, pero mantendrá lo mediocre sin lamentaciones, cuando no tenga a mano otra cosa.
  • Deberá disponerse a utilizar los recursos con generosidad sin tacañería, porque sabrá valorar lo intangible, pero a la vez con sentido económico aplicado a todo.
  • Será imparcial a la hora de juzgar, como acostumbra a ser un buen juez. Pero no resolverá los asuntos con remedios de compromisos incoherentes con la realidad.
  • Sabrá expresarse con claridad y firmeza, aunque no tenga recursos de oratoria. Hablará lo justo y guardará el silencio de lo que es prudente comunicar, sin que se cree un clima de secretos.
  • Despertará confianza en los demás.
  • Toda orientación de su pensamiento tendrá siempre un sentido operativo, de modo que, podrá interpretarse con cierta facilidad la forma de transformar el pensamiento en acción.
  • Será esencialmente práctico y por tanto no se detendrá en aspectos teóricos inútiles, sin embargo, tendrá interés en analizar los asuntos hasta llegar al fondo de las causas, como un verdadero científico e investigador, para no convertirse en la pura practica y así conocer a fondo la realidad.
  • Estará diariamente atento al corto plazo, sin someterse en lo que le ha delegado; pero con la sabiduría de identificar a tiempo los síntomas del desvío. A la vez tendrá siempre presente el largo plazo, es decir, sabrá siempre hoy dónde quiere estar a largo plazo.
  • Tendrá siempre dentro de sí un motor que no necesita descansar y que impulsa constantemente las iniciativas de todos.
  • Su querer será muy fuerte y no abandonará fácilmente sus propósitos.
  • Sabrá descubrir los talentos de los demás y valorarlos. Será capaz incluso de identificar en sus hombres, capacidades de las que ni ellos mismos son conscientes.
  • Tendrá un conocimiento de las cosas, es decir, un grado de cultura suficiente que le permitirá entrar a analizar con suficiente profundidad los asuntos específicos relevantes para la empresa.
  • Tendrá un sentido de la diversión y del humor sin ligereza o frivolidad, ante los asuntos complejos y las situaciones difíciles que se plantean. Esto le permitirá dormir tranquilo sin sentirse agobiado, y con ello afrontar los asuntos con plenas facultades y con ventaja sobre los demás.
  • Sabrá las veces que tiene que ceder y las que debe ganar en una negociación. Sabrá esperar o tomar la iniciativa para negociar sin precipitaciones.
  • Debe ser capaz de identificar los hechos significativos del entorno, que pueden tener una repercusión favorable o desfavorable de la empresa que dirige.
  • Del mismo modo usará esta capacidad escrutadora sobre hechos psicosociológicos, para hacer un diagnóstico certero de los hombres que comporten la empresa en su conjunto, con los recursos e instrumentos actuales y potenciales de que disponen. Es capaz de hacer hoy el futuro.

 

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