Dos herramientas fundamentales marcaron la diferencia en la manera como el Fondo de Inversiones de Venezuela (FIV) se desenvolvía internamente y hacia el exterior. Dichas herramientas fueron la creación e implementación de un Plan Estratégico y un Modelo de Dirección.
Nuestra tarea como asesores integrales fue la renovación del modelo de dirección, con el objetivo de utilizarlo como un medio a través del cual la Alta Dirección del FIV pudiese comprobar si estaba unida o no, y en que discrepaba, facilitando la toma de decisiones.
Además, deseábamos integrar al equipo de trabajo, a través de un plan estratégico más participativo, formando un verdadero "equipo de trabajo" que rindiese los resultados esperados.
Para el FIV buscamos la manera de aprovechar el alto nivel profesional con el que se contaba, fomentando el trabajo en equipo, y la identificación del mismo con los objetivos propuestos. Para ello propusimos grandes retos, que implicaban una mayor motivación por parte de los participantes.
Paralelamente, implementamos un nuevo modelo de dirección, a través del cual todos los directores del FIV supieran dónde estaban y hacia dónde iban, siendo este también un instrumento de control o referencia para calificar y supervisar al resto de los actores, identificando a los líderes y los agentes de cambio.
El Modelo de Dirección implementado obtuvo una aceptación tal que se propuso la continuidad del mismo, a pesar de la rotación existente en la Alta Dirección. También logramos la integración de los actores, transformándolos en un equipo engranado, motivado, de alto desempeño y multidisciplinario, capaz de superar los retos que implica el llevar adelante el Fondo de Inversiones de Venezuela.